PEDRO ORAÁ
Untitled, 2019

Acrylic / Canvas
100 x 73 cm
39.3" x 28.7" (#73)

Una estructura vertical de planos negros, grises y blancos se alza sobre un fondo lavanda como un tótem fracturado. Las láminas se superponen, se desplazan y se quiebran sin perder la tensión del eje, y en el centro un pequeño círculo rojo actúa como punto de ignición de toda la composición. En esta obra tardía, Oraá lleva la herencia del concretismo cubano, del que fue fundador, hacia una geometría más dramática y gestual, donde el orden no es ya certeza sino equilibrio conquistado. El rigor constructivo convive con una energía casi orgánica: la forma pura respira, se agita, se vuelve presencia.

La Habana, 1931 – 2020

Pintor, poeta y ensayista, Pedro de Oraá es una de las figuras fundacionales de la abstracción geométrica en Cuba. Junto a Loló Soldevilla, compañera de vida y de aventura artística, fundó la Galería Color-Luz, y formó parte del grupo Diez Pintores Concretos, núcleo del concretismo cubano de fines de los años cincuenta. A lo largo de siete décadas sostuvo una investigación formal de rara coherencia: el círculo como figura de lo absoluto, el plano fracturado como huella del tiempo, el color como tensión y equilibrio. Su condición de poeta atraviesa esa geometría y la dota de una dimensión lírica que la aleja de toda frialdad programática. En 2015 recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas. Esta selección recorre esa trayectoria desde una acuarela de 1988 hasta las series sobre cartón negro de sus últimos años, e incluye un relieve de homenaje a Loló Soldevilla y un prototipo escultórico de sus Círculos Concretos. En conjunto, muestran a un artista que, al final de su vida, seguía haciendo del orden geométrico una forma viva.

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