“Fantasma”, 1982
Oil on wood
78.7 x 58.4 cm
31 x 23 in
(#49)
Una mujer robusta, de blusa naranja y cinturón ceñido, descansa en un sillón rojo con la mejilla apoyada en la mano, absorta. A su espalda, como una nube o un marco ovalado, emerge una figura grisácea y difusa: el fantasma que da título a la obra. La pintura, de 1982, traslada la sátira habitual de la artista hacia un registro melancólico. El contraste entre la corporeidad cálida del primer plano y la presencia espectral del fondo plantea una reflexión sobre la memoria, la ausencia y la soledad de la madurez. Lo que visita a esta mujer puede ser un recuerdo, un amor perdido o su propio yo pretérito.
