“Matilda and her gierls”, 1976
Oil on cardboard
44.4 x 58.4 cm
17 1/2 x 23 in
(#64)
Escena de burdel resuelta con una ternura que desactiva cualquier moralismo. Matilda, la madama, se recuesta en un diván rojo envuelta en un vestido rosa de volúmenes desbordantes, mientras sus muchachas, en ropa interior, la observan desde el fondo como un coro. Un pequeño cupido irrumpe en la escena y subraya el carácter paródico del amor venal. Heredera lejana de Toulouse-Lautrec, pero filtrada por una sensualidad caribeña y un humor propio, la pieza de 1976 confirma lo que Gómez definía como su condición de pintora satírica con compasión: la risa no humilla a sus personajes, los redime y les restituye dignidad. Incluso el título, con su grafía juguetona, participa de ese guiño
